Esta es una nueva pero muy agradable sensación.
Antes cuando recordaba cosas del pasado sentía pena, por haber perdido maravillosos amigos, grandes oportunidades o momentos muy especiales.
Ahora, miro hacia atrás con cariño y nostalgia pero no puedo evitar sentirme feliz por lo que he tenido y por lo que ahora tengo.
Ya no veo el pasado como trenes que se fueron, ahora son trenes que decidí no coger.
Me he dado cuenta de que es inútil lamentarse por cosas que ya no podemos cambiar, estoy aprendiendo a disfrutar de las cosas buenas y aprender de las malas.
Y aunque me gustaría revivir muchos momentos con mucha gente doy gracias por haberlos tenido y por poder recordarlos.
Creo que este cambio en mi forma de ver la vida se debe a que por primera vez siento que mi camino se va asfaltando y va tomando el rumbo que siempre quise seguir.
Me siento realmente muy feliz, es genial. :)